21 agosto 2011

Tardes marchitas







Se me van las tardes sin sentir,
al galope de batallas perdidas de antemano,
aupada a un compás que me marca las ausencias,
a un sexo de caricias mudo,
solo un cuerpo entre tus manos ciegas.

Caballo loco son mis días,
búho sabio en mis ocasos,
y, en las noches que me buscas,
fiera maltrecha,
bestia sin alma que se sacia en un agua turbia.

Luego, la nada,
el sueño,
los pies colgando,
la risa de Arlequín rota en la cara.

Se me van.
Se me van las tardes sin sentir.






Imagen: Luis Vence

2 comentarios:

Frida dijo...

No dejes que se te vayan las tardes sin sentir, y mucho menos, que se marchite tu alma.

Fanny Herrera dijo...

En esas estoy, bonita mía!